Mujeres emprendiendo (mi opinión)

Muchas veces me preguntan sobre los retos de las mujeres emprendedoras o que dirigen empresas. Por eso me gusta reproducir aquí entrevista (en catalán) para RTV Vilafranca que se grabó la pasada semana sobre mujeres y empresa dentro del espacio Economía y Empresa de la ADEG (adeg.cat).

Republicar contenidos y repetir, repetir…

Ando estos días reflexionando sobre la cantidad de contenido que podemos duplicar mediante su publicación o republicación en distintas plataformas. Por ejemplo hay usuarios que presentan en su status de Facebook sus tweets o al revés, sus tweets provienen de su “Qué estás pensando?”. Si añadimos un blog por ejemplo… ¿estaremos machando demasiado a nuestros contactos con lo mismo?

a) ¿Cómo de diferentes son los públicos que tenemos en el blog, en Twitter y Facebook? (estoy hablando de los más populares pero en el fondo es lo mismo para Xing, Linkedin, Tuenti etc…) Me dí cuenta que en mi caso, se duplicaba el 50% de los contactos de manera que estaba duplicando mi mensaje, a riesgo de parecer una pesada.  Así que desenlacé mi cuenta Twitter de mi Facebook. En cambio este blog y Facebook comparten menos lectores así que podía ser una buena idea que estos posts apareciesen en mi perfil.

b) ¿Podemos establecer una estrategia distinta de contenidos para cada perfil? Yo lo he intentado:

- Twitter (sólo recursos que me parecen interesantes sobre “mi vida digital” y mis temas favoritos: marketing online y buscadores). Y conversar con mis followers. Si pudiéramos discriminar los tweets como en Facebook podemos separar

- Facebook (mis próximos cursos/conferencias/eventos) . Y conversar con mis “contactos” (son otros distintos que Twitter).

- Blog personal (éste que lees, contenidos originales sobre cómo usamos Internet, redes sociales y visibilidad). Estos contenidos son añadidos automáticamente a mi perfil Facebook para poder debatir en ese entorno en vez de los comentarios del blog.

- Blog de mi empresa (Polièdric), contenidos originales sobre marketing online y buscadores que nos ayudan a ganar credibilidad ante clientes potenciales. Estos contenidos se añaden automáticamente a la página corporativa de Poliedric en Facebook donde mayoritariamente los fans son clientes de la compañía o empresas amigas.

-Linkedin. Son contactos que no tengo en Facebook, en este caso estoy importando automáticamente mi último Tweet porque la brevedad puede facilitar su lectura en este entorno más dirigido a profesionales.

¿Mi vida personal? Pues no está en ninguna de ellas. Es una parte de mi identidad que no comparto. Mi identidad digital es sólo profesional -aunque es verdad que igualmente vuelcas mucho de tu personalidad.

Creo que lo interesante es reflexionar respecto de qué plataformas usaremos para qué, qué objetivos tenemos y qué publico tenemos en cada una. Algunos de mis “amigos” en Facebook no saben lo qué es Twitter y no entenderían esas cosas raras que aparecen en mi status. Vamos, estoy por evitar el “café para todos” y pensar que si redacto un mensaje distinto -adecuado a los distintos motivos por los que me siguen- les doy motivos para que me lean en las distintas plataformas.

(Este post ha sido inspirado por Eva Sanagustin y sus “múltiples” personalidades, y también por las ideas en su post ¿Dónde comentar?)

Y tú, ¿estás por sincronizar todo por qué es más cómodo? ¿Cómo gestionas la multipublicación y los formatos?

El control de las conversaciones 2.0: una ilusión

Tenemos que cambiar el chip. No podemos intentar usar las redes sociales con la misma actitud con la que llevamos 50 años haciendo publicidad. En Visibilidad dedicamos precisamente un capítulo, el último que bautizamos “Lo digital es una actitud”, a argumentar la necesidad de “ser digital” de cambiar la mentalidad y adquirir nuevos roles.

Ayer en Santander en mi conferencia en CESINE aparecieron esos fantasmas de la necesidad de control, unos clásicos a estas alturas del debate.

De un lado, la necesidad de moderar intervenciones de “los otros” -léase censurar-:

“No estoy todo el día mirando Facebook o mi blog así que no puedo arriesgarme que ese comentario esté unas horas visibles hasta que yo pueda borrarlo”. Si eres un participante de esta gran conversación que es el Internet actual y dispones de plataformas que compartes con tu mercado, tienes que estar siguiendo de cerca lo qué pasa en ellas (dedicar por tanto tiempo y recursos). Y si no, pues no pasa nada, seguimos como hasta ahora lanzando mensajes sin que puedan interactuar y veremos como-curiosamente- esos mensajes se publican en otros lugares dónde sí se acepta el debate y la disención.

Toda la vida las empresas nos hemos llenado la boca con la importancia del feedback, “su opinión es importante”… ¿Qué pasa? ¿Que sólo es importante cuando la opinión es positiva? Ahora que tenemos unas herramientas en las que podemos tener continuamente esa valoración y comentarios de nuestros clientes – y casi en tiempo real-, nos da miedo lo que puedan decir. Y luego, hablar, como dice Fernando Polo: “No nos limitemos a escuchar porrque corremos el riesgo de morir sabios y mudos”.

El otro clásico es el de la reputación en los buscadores. Ya no se nos escapa que la imagen que refleje Google de nosotros - con resultados de contenidos generados por otros - puede influir y condicionar a terceros (clientes potenciales, proveedores, inversores, periodistas, etc.) Tampoco es posible el control. Más allá de las implicaciones legales, los contenidos en otros webs son propiedad de éstos y Google los ordena bajo criterios objetivos de relevancia. La única salida es desplazar esos comentarios negativos consiguiendo añadir otros contenidos que sean más relevantes. Si has cultivado tus relaciones en la web 2.0 y la reciprocidad podrás explotarlas ahora que te hacen faltas, y merecerte los enlaces que necesitas para mejorar la posición de estos contenidos estratégicos. Si no has sembrado, ¿cómo vas a conseguir la popularidad –enlaces entrantes- que necesitas?

Finalizo con una reflexión de “Visibilidad” (pág. 177) “Una idea que recuerda a la adaptación de las especies de Darwin : la empresa que no esté dispuesta a transformarse está condenada a la extinción en el mundo 2.0”. Y tú, ¿estás dispuesto?

“En Internet eres lo que escribes”, entrevista Consumer.es

Hace unas semanas tuve el placer de ser entrevistada por Consumer.es. Me encantó la charla sobre Cibermaneras, que planea sobre algunos de los temas que me ocuparon durante 2009 como los problemas de reputación en Google y que sobretodo profundiza en los clásicos: la desinhibición o la precipitación del medio y la comunicación poco eficiente.
Aquí el enlace a la versión online:
“En Internet eres lo que escribes y también su versión en PDF

Dar x 12

Llevo varios meses observando el comportamiento de algunos perfiles de Twitter. Me llama poderosamente la atención que todavía hay perfiles de empresa que lo usan mayoritariamente como medio “push” para comunicar sus propias noticias o contenidos. Avisan de que tienen nuevo contenido en el web, nuevo evento, nuevo producto… y nada más.

El otro día hablaba con un participante de mis sesiones en el Cibernárium y le comenté que esto de sólo usar las herramientas para decir lo que hacemos es como el amigo ese que se pasa toda la cena hablando de sí mismo… a los demás les parece aburridísimo… y al final dejan de escuchar. Un twitter que sólo me dice lo que tú haces no presenta ningún aliciente para ser seguido, sigo tu blog y ya está.  Este mismo fenómeno está pasando con las cuentas corporativas de Facebook que se usan sólo para decir lo buenos que somos y publicar notas de prensa. Si estamos usando estas herramientas sólo para amplificar lo que estamos haciendo en el blog -que ya tendrá sus suscriptores- estamos infravalorando su utilidad para conectar con nuevas audiencias y ampliar nuestra visibilidad. Así que he decidido dejar de seguir a los que sólo se autocomplacen en sus éxitos.

En esta línea es la fantástica presentación de Chris Brogan (en inglés, eso sí) sobre el poder de Twitter para descubrir cosas, para la serendipia, usando las herramientas de búsquedas además de los followers habituales. 12 x 1 es el ratio que Chris usa para hablar de los demás /hablar de sí mismo y por lo que explica en el vídeo, este ratio le ha servido para sacar muchísimo provecho.

YouTube Preview Image

¿Cómo sabe que ya no somos amigos?

Borré una persona que había aceptado como amiga a pesar de que no nos conocíamos personalmente. Todos tenemos nuestros momentos de debilidad y a veces si es amigo de un amigo… ¿por qué no? “podría ser el inicio de una bonita amistad”.

Mi sorpresa es cuando esta persona me escribe al cabo de pocos días, después de semanas sin ningún intercambio,  reclamándome el motivo por el que le borré como amigo (”Tengo más de 600 amigos”, me dijo) . “No nos conocemos de nada” -fue mi respuesta pensando ¿cómo se habrá enterado que le he suprimido de la lista de amigos? Supongo que revisando su lista o el descenso en su número de amigos… Investigando un poco parece que existe o existía la aplicación Unfriender pero hoy su enlace ya no funciona así que me imagino que el cambio en la cifra de amigos le puso tras la pista, después tuvo que revisar uno por uno y así llegó hasta mí.

Mis Powerpoint no son apuntes

Me piden el PPT antes de la charla para que pueda estar a disposición de los alumnos. Les digo que no es material para entregar  y se sorprenden. Hoy en día muchos ponentes usan el PowerPoint como guión de su presentación, como un “teleprompter”. Hacer un documento y darle forma de diapositivas no es equivalente a realizar una presentación.

Mis diapositivas no sirven de apuntes porque están pensadas para acompañar el mensaje. No espero que lean porque eso lo pueden hacer perfectamente sin mí, a su ritmo.

El método ideal para mí es:

a) Diapositivas con poco que leer.  Eso sí, exige muchísima más preparación para impartir la sesión.

b) Lista de recursos que se mencionan (en papel que podemos entregar al final de la sesión o publicada en Delicious).

c) Bibliografía adicional. Aquí podemos añadir toda la “teoría” que queramos.

d) Excepcionalmente, apuntes de la sesión, pensados como un entregable breve con las ideas más importantes. Alguna vez he sustituido esto por un mapa mental o esquema, pero no siempre ha sido bien visto por los organizadores de la sesión, que se sienten “comprometidos” a “dar algo”.

Hacer buenas presentaciones es todo un arte. Además de recursos y habilidades en oratoria (que es lo que nos suele preocupar más, recomiendo los cursos de Icómpani) necesitamos nociones en pensamiento visual y creatividad. Presentation Zen, o http://blog.duarte.com/ son recursos fantásticos, en inglés eso sí, para mejorar las habilidades para presentar en público.

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Sesión sobre Reputación Digital

En un par de semanas, impartiré una sesión sobre Reputación Digital en Barcelona Activa.

Hablaremos de cómo las formas son imprescindibles para reforzar nuestra identidad en Internet y veremos su aplicaciones para las plataformas más importantes.

Detalles en http://www.barcelonactiva.cat/barcelonactiva/cat/edit.do?codiIdioma=1&id=530343&id_activitat_mestre=530343&dia=29&mes=9&any=2009

Eso será el 29. Y el 30, como cada año a Olot para hablar sobre marketing de buscadores, posicionamiento natural y AdWords.

http://fes.olot.cat/inici?task=view_detail&agid=81&year=2009&month=09&day=30

Modales y reputación

Reproduzco entrevista a Eva Sanagustín a propósito de Visibilidad. Fuente: EFE.

La imagen personal o cómo edificar la reputación en Internet

Los modales, la vestimenta, el saber comportarse en público, el hablar educadamente o la actitud son cada vez menos relevantes en la creación de la reputación de una persona. En su detrimento, el mundo virtual se establece como escaparate de la imagen personal y, con ella, de la reputación.

El factor diferencial que ofrece la red es que uno puede proyectar y manipular su propia imagen como se le antoje y a distancia,stancia, sin la necesidad de hablar en público o de vivir una experiencia cara a cara. En declaraciones a Efe, Eva Sanagustín, autora de “Visibilidad, cómo gestionar le reputación online“, asegura que “la reputación se construye a partir de las opiniones de los demás, desde amigos a clientes insatisfechos, y no necesariamente estará alineada con la imagen que creemos estar proyectando”.

Tal es el caso de Susan Boyle, una cantante aficionada que, en abril de 2009, saltó a la fama mundial al concursar en la tercera edición del programa de televisión británico “Britain’s got talent”, el equivalente inglés a “Operación Triunfo”.

Según Myriam Rius, experta en gestión de la imagen personal en el Instituto Superior de Diseño y Escuela de la Imagen (IDEP), el caso de Boyle es un claro ejemplo de “marca” idónea para la red. “La información que expongas -dice en una entrevista con Efe- ha de ser personalizada, debe haber una perseverancia en el mensaje o debe tener un estilo amable y cordial, porque en Internet no funciona el mal rollo”.

Esto le ha servido a Boyle, cuya página web está traducida a 23 idiomas, para ser conocida internacionalmente y para que, en abril de 2009, 275 millones de visitantes buscaran su nombre en la red. Rius explica que “debe existir una marca personal, que tenga gancho, que sea fácil de recordar y que consiga algo de notoriedad”. De todas formas, “si no hay personas detrás, no es tan fácil crear la reputación digital”.

En este sentido, otro de los personajes conocidos que se ha dotado de presencia en la web es Andrés Iniesta, que recientemente inauguró su blog, en el que da la bienvenida a los lectores: “El cariño que he recibido a lo largo de estos años ha influido en el desarrollo de la web, dotándola de un carácter absolutamente personal. Entrad y disfrutad de sus contenidos”, puede leerse.

La página web ofrece la posibilidad de ver los contenidos -desde la decoración de su casa hasta sus logros deportivos- a través de dos fondos diferentes. Iniesta sigue los cánones marcados por Rius: “La información que se exponga tiene que ser personalizada y debe tener un elemento de innovación, y también debe existir un equilibrio on y off line”.

Pero la reputación no solamente afecta a personajes famosos. De la misma manera que una persona se preocupa por llevar la ropa adecuada, “también debe preocuparse por saber qué pasa si alguien te busca en Google”, observa Sanagustín. Para encontrar un trabajo, continúa, el entrevistador lo hará, y de los resultados (perfiles públicos, fotos, comentarios en blogs o foros) “se construirá tu imagen, que le influirá más a la hora de decidir tu futuro en la empresa que tu propio currículum”.

Quizás la necesidad de gestionar la reputación sea más apremiante en el caso de personajes famosos pero, tal y como cree Sanagustín, gestionar la reputación debería ser una prioridad para cualquiera.

“Es necesario -sostiene- que todos los usuarios tomen conciencia del rastro que dejan en Internet y de la importancia de estar atentos a esas migas que, reunidas en una página de resultados, les definen perfectamente”. Pero no necesariamente la cantidad de información equivale a beneficio para la persona en cuestión. Cuando se escribe la palabra “Bush” en Google los principales resultados muestran información negativa. Para contrarrestar la mala información sobre una persona en la red, solamente existe una opción: crear contenido.

“También se puede pagar a Google para salir el primero de la lista de resultados, pero lo más efectivo es crear tu propia información personalizada, que contribuya a generar tu propia marca”, explica Rius. Con Internet, las posibilidades de estar presente en la esfera pública se multiplican. Según Sanagustín, “los medios sociales han permitido que cada usuario conectado a Internet sea un potencial evangelizador o detractor tanto de marcas como de personas”.

Twitter me está atrapando

Llevo ya varias semanas experimentando con Twitter. Tengo que reconocer que la experiencia está siendo muy gratificante, sobretodo porque es de las plataformas más fáciles de seguir y que da menos pereza. Tengo que reconocer que mi problema de organización principal es el de la lectura diaria… cómo encontrar los minutos necesarios para “estar al día” cuando en mi horario laboral tengo que atender el teléfono, contestar emails, revisar campañas, planificar y seguir los proyectos, preparar propuestas comerciales, visitar clientes, preparar cursos… Huff!! Lo menos urgente, la lectura, se va acumulando y acumulando…

Con Twitter en cambio, en pocos minutos puedo ponerme al día de lo que han publicado las personas que sigo, lo que es imposible con los 50 feeds diarios que tengo en mi cuenta Google Reader. Los tweets no tienen la profundidad de contenido de los posts, claro, pero sí son útiles para establecer relaciones y mover mensajes de manera viral.

¿Para qué usa la gente Twitter? Algunos para compartir recursos, pensamientos e ideas. Otros simplemente para amplificar lo que están haciendo (estoy en la playa, haciendo la comida, en el avión…). Y en la mayoría de casos se mezclan ambas intenciones.

Lo mejor es empezar a observar a otros para decidir cuál es la manera de usarlo más adecuada para tus relaciones en las redes sociales. Si te lanzas en Twitter te irán estos consejos (en inglés) que vienen a ser un resumen rápido pero suficiente de la mejor manera de participar sin cometer errores de novato.  Mi cuenta en Twitter en http://twitter.com/magalibc

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